Convocad a los socios, catad desde el móvil y guardad el histórico de cada cata en un solo sitio. Al terminar, sabéis qué ha gustado y quién quiere comprar la botella.
La convocatoria va por WhatsApp, las confirmaciones se apuntan a mano y las notas de cata acaban en papel o en una hoja de cálculo que nadie vuelve a abrir. Cavirnículas junta todo eso: quién viene, qué se cata, qué opina cada uno y quién quiere comprar.
Calendario compartido del club e invitaciones por email a todos los socios o a quien elijáis. Cada uno confirma y arranca su cata desde la propia cita.
Ficha por fases —visual, olfativa y gustativa— con modo guiado o experto. Funciona incluso sin cobertura y se envía sola al volver la conexión.
Asistencia, nota media por fase, perfil sensorial del grupo, si lo volverían a comprar y los comentarios sin nombres. En pantalla y en PDF.
Hasta ocho vinos por cita, con una comparativa al final. A ciegas, cada socio apuesta D.O., añada y envejecimiento, y el informe dice quién acertó más.
Quién viene y quién ha dejado de venir, qué vinos le encajan a cada uno y mensajes por grupos con quién los ha abierto. Siempre con el consentimiento del socio.
Quien ha catado puede pedir que le reservéis botellas. Les ponéis precio, las confirmáis y el socio recibe un aviso de cada paso.
Creas la cata con sus vinos e invitas por email o abres plazas con un enlace.
Cada asistente valora el vino con una ficha guiada, incluso sin cobertura.
Nota del grupo, perfil sensorial y comentarios, en pantalla y en PDF.
Reservas de botellas, pedidos de tu tienda y mensajes para la próxima cata.
Escribirnos. Montamos el club contigo, damos de alta a los socios y os acompañamos en las primeras catas. A partir de ahí lo lleváis vosotros, con uno o varios gestores.
No. Cada socio tiene gratis su bodega digital, sus catas guiadas y un sommelier con IA. Las condiciones del club se acuerdan con quien lo gestiona.
Sí. La gestión se reparte entre varios gestores, y cualquiera de ellos puede convocar catas, invitar socios y ver los informes.
Cada socio decide, club por club, si comparte su paladar y sus catas personales, y puede retirarlo cuando quiera. Sin su permiso, el club solo ve lo que pasa en sus propias catas.
Cuéntanos cuántos socios sois y cada cuánto catáis, y te pasamos una propuesta a medida, sin compromiso.